La biotecnología no solamente posibilita la solución de problemas técnicos concretos sino que ayuda al desarrollo social y a la mejor calidad de vida de las personas.
El diseño de programas de integración es C y T de los países del MERCOSUR (South Homics) puede ser una alternativa que de respuestas a las demandas concretas de la región.
La biotecnología es un buen negocio económico y social para la agricultura y otras culturas. La generación de conocimiento biotecnológico es la mejor alternativa de inversión para este objetivo.
Se destacan los avances del EMBRAPA en materiales transgénicos de soja con resistencia a sequía a herbicidas y a enfermedades.